header image
Principal
Lugares a visitar
Salta PDF E-mail
Vista de la ciudad de Salta desde el Cerro

Como el fin de la peregrinación es visitar el cerro de las apariciones, asistiendo a la oración de intersección con La Inmaculada Madre y su Hijo, el Divino Corazón Eucarístico de Jesús, presentes después del rezo del Santo Rosario. Espiritualmente, solo esta motivación, nos llena de gozo y esperanza, pero también queremos preparar el espíritu conociendo la tierra que el Señor eligió para manifestarse, y no por única vez ya que adentrándonos en la historia, descubrimos datos muy interesantes sobre La Virgen y el Cristo del Milagro.

 

Fray Francisco de Victoria, obispo de Tucumán, presente en la fundación de Salta, cuando regresó a  España envió sendos cajones con imágenes de la Virgen del Rosario y Cristo crucificado para Córdoba y Salta respectivamente. Nunca se supo del navío que las traía ni de su tripulación, pero frente al puerto del Callao se divisan dos cajones flotando sobre las aguas, los que al ser rescatados contenían las imágenes que enviara el ex-obispo de Tucumán. La sensación de amparo y bendición que produjeron entre los pobladores, hicieron que fueran portadas en procesión hasta Lima, capital del Perú. Se cuenta que al llegar a la ciudad fueron veneradas por la misma Santa Rosa, San Toribio de Mogrovejo y San Martin de Porres, finalmente las autoridades decidieron que las imágenes prosiguieran su camino rumbo a sus respectivos destinos. ¡¡Cuantos lugares fueron bendecidos por el paso silencioso del Crucificado y la Virgen del Rosario!!

Cuando llegaron al valle de Lerma, las autoridades prepararon una improvisada bienvenida, y después del oficio religioso, ubicaron la imagen del Cristo en el Altar de las ánimas. Era setiembre de 1592. La Virgen siguió su camino hasta Córdoba, actual patrona de esta ciudad. Pasaron 100 años y el Cristo quedo olvidado por su pueblo.

Una imagen de la Pura y Limpia Concepción, que pertenecía a una familia asentada en Salta, cada 8 de setiembre era trasladada a la Iglesia Matriz, para la fiesta de su Natividad. En esta oportunidad quedó en el templo unos días más. ¡Así lo quiso Dios!

Comenzaron los terremotos el 13 de setiembre y no cesaban. La gente desolada, se dirigió a la plaza, se hizo una procesión con Jesús Sacramentado alrededor de la misma, pero quienes entraron delante del tabernáculo pudieron ver a la imagen de la Virgen caída en actitud suplicante, pero intacta, y su corona  al pie del Sagrario.

Al acercarse, contemplaron con asombro, que su rostro cambiaba de colores. La colocaron en el atrio y pese a la predicación llamando a la conversión los temblores no cesaban.. el padre José Carrión recibió un claro mensaje: “Mientras no saquen al Crucificado abandonado en el Altar de las Animas, no terminarán los temblores..”  El pueblo se congregó contemplando la imagen del Cristo olvidado..una multitud de afligidos llorando, golpeándose el pecho y clamando misericordia, siguieron al Crucificado en procesión, naciendo así la conversión de un pueblo, que sella una alianza de amor con su Dios, prometiendo: “Que Tú dulce JESUS, seras siempre nuestro, y nosotros seremos siempre tuyos” En 1902 el Papa León XIII concede la Coronación pontificia, siendo coronados el13 de setiembre el Señor y la Virgen del Milagro.

 

Apodada “la linda” por su impresionante belleza natural, no solo la ciudad, sino toda la provincia, como así también toda la región del noroeste argentino. Podemos pasar por valles, quebradas; desde la aridez de la Puna a las selvas subtropicales. Precisamente en uno de esos valles –el llamado de Lerma- se encuentra situada la ciudad de Salta, fundada en 1582. Se caracteriza por una arquitectura marcadamente hispana, construcciones bajas, con calles y veredas angostas y rodeada por los cerros que le dan marco. Muchas de las iglesias, museos y casonas datan de la época colonial. Sobre la plaza principal (9 de Julio) se encuentra la Basílica Catedral que cobija a los patronos de la ciudad,  “El Señor y la Virgen del Milagro” construida a partir del año 1858 y cuenta con un precioso altar laminado en oro.

La Iglesia de San Francisco -basílica menor- que se destaca por su arquitectura, sus doseles de material imitando pesados brocatos, la torre del campanario -el más alto de Sudamérica- su color terracota y la hermosa iluminación nocturna. El convento de San Bernardo, cuyo magnífico portal de algarrobo, fue tallado por aborígenes por 1762.

La visita al cerro San Bernardo , sea de noche o de día, es un verdadero espectáculo en si mismo, por la vista del valle, pero también por los cuidados jardines, que rodean el mirador, salpicados por bellísimos saltos de agua, construidos por la mano del hombre. Se puede subir en vehículos, caminando o por medio del teleférico.

También se pueden visitar el monumento al Gral. Guemes, las ferias artesanales, y las múltiples peñas , que acompañan las comidas típicas con sanos espectáculos familiares.

Seguinos en Facebook
Noticias RSS
Copyright 2008 - Todos los derechos reservados - DiseƱo Web: GRAF-IT